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TEMAS ---> Un servicio de Camí de Salut |
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Ser humano. Salud y conciencia. (Textos Dra. Iolanda Sarri) El camino del ser pasa ineludiblemente por contactar con nuestro SER, y por lo tanto, por recuperar el contacto con esa esencia trascendente y espiritual que guía nuestras vidas, y a la par despertar a unos niveles de conciencia que nos responden a las preguntas de quién somos y qué hacemos aquí viviendo en la Madre Tierra. Es pues, un camino de salud global. Ahora bien, ¿cuáles son los puntos kilométricos que nos ayudarán a ser personas y a nuestra sanación?. Quizás y en primer lugar, me atrevería a decir que la humanidad debe escoger. Elegir entre una actitud autocentrada y continuar viviendo en un mundo “caduco” donde se juega con el miedo (de forma más o menos soterrada, maquillada, razonada o justificada), en caos, crisis y sufrimiento debido al egoísmo, orgullo, ira y avaricia imperantes, o bien optamos por un mundo “nuevo”. Mundo al que nos abrimos a través de una vía de interiorización, reflexión, expansión de conciencia y fundamentalmente moviendo el amor incondicional que aflora de nuestro centro magnético más importante: el corazón. Continuar el camino implicará agradecer diariamente todo lo que nos es dado y recobrar la sencillez y la simplicidad. Es un camino en el que elegimos la buena comunicación, con nosotros mismos y con el prójimo, dando la cara, y como resultado, dejamos fluir toda nuestra vulnerabilidad emocional, nuestras debilidades y nuestro dolor de vida. Es una comunicación de escucha ausente de juicio, sanadora de sus interlocutores. Haciendo esto ya somos más personas. En este camino uno se desnuda, se quita la máscara y se reconoce y acepta con todas sus imperfecciones que le hacen perfecto. Camino donde uno es íntegro, auténtico. Camino fertilizado por la interacción y la heterogeneidad que ya desde los niveles más subatómicos a los del hombre y la mujer que somos, son portadoras de salud, riqueza y prosperidad, y en esto la Naturaleza es un claro exponente. El camino de ser humano es un camino de nacimiento permanente, donde cada día es Navidad. Es una senda de continuo aprendizaje ya que al vivir más despiertos y con capacidad de asombro, cada experiencia es nueva y es una nueva fuente y oportunidad para aprender, expulsando la desesperanza, la rutina y el tedio de nuestras vidas. En este sendero la persona se compromete con la vida, con todo lo que es y lo que hace, y entiende que en cada momento se encuentra en el lugar correcto, dando lo mejor de sí misma, materializando así, lo que significa servir. Este ser humano vive así, en el aquí y el ahora. En fin, es un camino en el que florece la humildad, la buena voluntad, el perdón, perdón a uno mismo y a los demás una y mil veces… ya que cada día es un nuevo día… de compasión y amor hacia uno mismo y hacia todos los seres. En esta Tierra hay más salud porque los humanos hemos decidido practicar y aumentar la interrelación, la integración, la comunicación. Tierra donde se vive una conciencia global de unidad y en la que la insatisfacción laboral ya no tiene cabida. Tierra en la que se recuperan valores éticos inmemoriales y se vive de una forma más espiritualizada. Tierra en la que se practica un consumismo más sostenible y cada persona se responsabiliza de los resultados de sus acciones, dejando aparcada esa indiferencia que se traduce en un lavarse las manos ya “ que nosotros no hemos hecho nada” o bien, “ a nosotros lo que vaya a pasar no nos va a afectar”. Así pues, en esta Tierra “renacida” integrada por personas con mentes creadoras, corazones compasivos y en paz y visionarios en todas las áreas, la salud total se hace una realidad.
Concepto de salud Alguna vez te has preguntado ¿qué significa tener salud?, ¿qué sensación produce?, ¿qué puedo hacer para tener salud?, ¿cómo sabes cuando tienes salud? Tal vez nunca te lo has preguntado porque no has experimentado ningún tipo de dolor, ni físico, ni psíquico, ni espiritual, o quizás no te lo has permitido. Esto no es de extrañar porque en el mundo occidental en el que vivimos está en posesión de medios muy poderosos para hacernos creer que "anula" el dolor. Sin embargo, son muchos los autores, a cuya opinión me sumo, que creen que el dolor constituye la primera parada en el camino de salud en la vida de muchos seres. El dolor aparece como una llamada de atención que nos dirige a abrirnos a nuestro mundo interior y a dejar un poco de lado la conquista desenfrenada del externo mundo material. Parafraseando en cierta manera al Dr. Bach, una persona está sana cuando disfruta conscientemente de un estado completo de paz. Si tú estás en ese estado, te felicito de todo corazón. Vivir en un estado de paz consciente, a pesar de las innumerables "perturbaciones" diarias de todo tipo, supone disponer de una herramienta mágica, amorosa y que las transforma. Nos permite utilizar un amplio abanico de "cualidades de salud" que nos ayudan en la desorientación, soledad y miedo, aspectos que muchos de nosotros hemos vivido o nos acompañan en el día a día. Este estado nos ayuda liberándonos del sentimiento de disociación tanto de uno mismo como de los seres vivos restantes, cercanos o lejanos. ¿Estás
dispuesto a disfrutar de la vida, ser valiente, constante, consciente
y abrirte paso a la aventura para crear tu propia salud, toda tu vida?
. Esto tiene como primera implicación formularte las siguientes
preguntas de forma integradora y no tan sólo racionalmente, ¿qué
siento?, y permitirte el sentir o aprender si es necesario; ¿cómo
era antes de enfermar?; ¿qué significa esta enfermedad en
concreto?; ¿con qué medios cuento para sentirme bien?; ¿qué
ventajas me aporta estar enfermo?; ¿acaso llamo la atención
desesperadamente?... y finalmente, ¿qué puedo aprender de
esta enfermedad? El aumento de la consciencia de uno mismo y el incremento de la autoestima, son potentes señales indicadores de salud, de acuerdo a los trabajos efectuados por estudiosos de la misma de forma holística o bien resultado de los que realmente la viven de forma plena. ¿En qué se traducen estos dos referentes en el vivir diario?. Entre otras cosas: nos dedicamos un tiempo a relajarnos o a meditar cada día, somos capaces de tener amigos (con mayúscula), no estamos anquilosados y contamos con capacidad de adaptación (no sólo esta que nos piden en ciertos puestos de trabajo), la risa viene fácilmente a nosotros y nos lo pasamos bien, también, tenemos optimismo y esperanza que nos ayudan a ocuparnos y no a preocuparnos por las cosas y no abandonamos el cuidado del cuerpo estando en comunión con la vida. |
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